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La importancia de una buena alimentación

Los hábitos alimentarios adquiridos durante la etapa de educación infantil son decisivos en el comportamiento alimentario en la edad adulta, y éste a su vez, puede incidir en los comportamientos de las siguientes generaciones.

 Por lo tanto, es fundamental crear buenos hábitos nutricionales desde los primeros años de vida para favorecer su salud en el futuro. 

Los nutrientes como las vitaminas del grupo B, que podemos encontrar en frutas, verduras y legumbres; vitamina E, en cereales y frutos secos como nueces, avellanas y almendras; sales minerales como el potasio, el magnesio en frutas u hortalizas y el zinc en cereales y carnes rojas están vinculados con la mejora de la capacidad de concentración y la estimulación de la memoria que son necesarios durante la etapa escolar.

Recuerda la importancia que tiene el desayuno y el lunch para las funciones cerebrales de los niños.

Ya que el cerebro utiliza como energía la glucosa, al no desayunar no se obtiene la glucosa (energía) necesaria para empezar el día por lo que el cuerpo empieza procesos para recompensar esa falta de energía y suelen aparecer síntomas como dolor de cabeza, cansancio, puede presentarse nauseas y mal humor, esto se debe a que el nivel de glucosa en nuestra sangre disminuye por llevar tanto tiempo en ayuno. Un desayuno equilibrado favorece al óptimo desarrollo físico y mental durante las actividades escolares.

Bibliografía:

Norma Ángeles, Licenciada en Nutrición y Ciencia de los alimentos.